Mostrando entradas con la etiqueta Crónica de un huerto urbano. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Crónica de un huerto urbano. Mostrar todas las entradas

miércoles, 30 de agosto de 2017

Caracol urbano


¡Qué vileza! Uno anda tan tranquilo entre sus acelgas y sin comerlo ni beberlo se encuentra en un escurridor, lejos de ese olorcito tan rico a tierra mojada, de los tomates, las lechugas y de esa mujer algo encorvada, pero diligente, que viene a regarlas de tanto en tanto. 

Así que, aunque no quiera, a viajar me toca y conocer esto que llaman el huerto urbano. Y, encima, habrá que dar gracias. Mejor esta mata de pimiento chuchurría -y ¡atención! ¡en maceta!- que la olla cociendo en la que casi acabo. 

lunes, 11 de mayo de 2015

Perejil viejo


Yo nunca había visto estas flores, pero esto de tener en tu ventana hierbas aromáticas te enseña muchas cosas. Son de un perejil ya viejo que ha decidido sacar a pasear sus semillas para que sus hijos le tomen el relevo. Es cuestión de tiempo que las hojas comiencen a amarillear. Mi abuela diría aquello de que ya se está cucando y, aunque yo sé que eso significa que la planta se muere, no dejo de ver la esperanza que otorga la simiente.

miércoles, 6 de mayo de 2015

Crónica de un huerto urbano 1: Brotes verdes


Este año no parece que las perpectivas de tener un huerto en el pueblo sean muy halagüeñas. Es por eso que en nuestro pequeño piso de San Lucas hemos decidido plantar en maceta y unirnos a la moda del huerto urbano. Si esto ha de deparar en éxito o en fracaso solo el tiempo lo dirá. 

De momento, las judías trepadoras ya están asomando. Después de semanas de espera, en un solo día han pasado de asomar tímidas por la tierra a erguirse gallardas al final de la tarde tal y como la estáis viendo. Al parecer tienen prisa por ver esta primavera tan bonita que hasta ahora se estaban perdiendo.